Durante décadas, el Chocó ha esperado. Ha esperado que llegara alguien diferente. Alguien que no viniera a robar, a clientelizar, a prometer lo que nunca iba a cumplir. Ha esperado una voz que no se doblegara ante los mismos de siempre. Una representante que llegara a Bogotá a trabajar, no a acomodarse.
Ese momento llegó.
Sandra Palacios llega con propuestas concretas donde otros llegan con billetes. Llega con un expediente limpio donde otros cargan investigaciones. Llega con una agenda para el Chocó productivo donde otros cargan la agenda de sus financiadores.
Ella está lista.
Pero una sola candidata no cambia nada sin un pueblo que decida cambiar con ella. La historia no la escriben los que llegan al poder. La escriben los que deciden a quién llevar.
Y aquí está la pregunta que cada chocoano y chocoana debe hacerse el 08 de marzo antes de marcar su tarjetón:
¿Seguimos eligiendo a los mismos que nos han empobrecido? ¿O decidimos, por primera vez en mucho tiempo, elegir con consciencia, con orgullo, con visión de futuro?
Sandra Palacios está lista para representarnos.
¿Estamos listos nosotros para ser representados como merecemos?
El Chocó somos todos. Y todos tenemos una cita con la historia.

